El juicio de los 3.000 muertos por amianto en Italia acaba sin condenados

Tres mil muertos (por ahora) y ningún culpable. La sentencia del Supremo que el miércoles absolvió por prescripción del delito a los industriales del amianto de la región de Turín ha causado un enorme revuelo en Casale Monferrato -donde se levantaba la fábrica responsable de nefasta contaminación-, en la propia capital regional, en el Parlamento de Roma y en el Gobierno. «No es posible vivir con la pesadilla de la prescripción», comentó Matteo Renzi, el jefe del Gobierno.

Los vecinos de Casale Monferrato, que también debían recibir 90 millones de euros de indemnización por las muertes de familiares, llevan 24 horas manifestándose en las calles. El alcalde proclamó un luto ciudadano y lidera las protestas, mientras las escuelas están cerradas. «Los han asesinado por segunda vez», rezaban algunas pancartas.

El Supremo se justifica diciendo que no debía pronunciarse sobre los muertos, sino solo dirimir sobre el recurso de los acusados respecto a la prescripción de un delito que en primera y segunda instancia supuso condenas de 16 años de prisión. El alto tribunal arguye que el «desastre ambiental» ocasionado por la industria terminó en 1986, cuando los propietarios cerraron la fábrica. «La corte no se ha ocupado de muertos y patologías consecuentes», subrayó el Supremo en un comunicado. Y añadió: «Entre derecho y justicia, el tribunal debe elegir el derecho».

La fiscalía turinesa reaccionó con una rapidez inusual y ayer cerró el segundo sumario sobre la uralita. En él se atribuyen 256 muertes, sobre el total de 3.000 registradas, a los propietarios suizos de la fábrica de Eternit, un material que en los años 50 fue usado habitualmente en techos, paredes divisorias, trenes, naves e incluso para mantener tiesa la ceniza de los puros. El barón suizo Stephan Schmidheiny, copropietario de la industria, es investigado por homicidio voluntario.

Casale Monferrato se postula ahora como «movimiento de justicia de ámbito mundial», prometió el alcalde Titti Palazzetti, arropado por decenas de otros ediles, en referencia a los miles de casos de muertes atribuidos al amianto en numerosos países.

fuente: Elperiodico.com